Una mujer de Texas, madre de tres hijos, enfrenta graves cargos tras ser acusada de ayudar a su esposo a dirigir una red de prostitución que atendía a policías desde su vivienda familiar, informa New York Post.
Ashley Ketcherside fue detenida este miércoles luego de que las autoridades ampliaran la investigación sobre su presunta implicación en una operación que habría funcionado durante años y que inicialmente pasó desapercibida durante el arresto de su esposo, Michael Ketcherside, por crimen organizado el pasado 8 de abril.
La investigación apunta a que Ashley y su esposo recibían en la vivienda familiar a miembros del Departamento de Policía de Godley y sus cónyuges, donde supuestamente se desarrollaban encuentros relacionados con la red. Documentos judiciales indican que, durante estas reuniones, la acusada, que ya contaba con antecedentes por prostitución, habría instruido a otras mujeres sobre cómo ofrecer servicios sexuales desde el domicilio.
1.000 dólares la hora
El caso también salpica a agentes policiales, incluido el exjefe de policía Matthew Cantrell y el oficial Solomon Omotoya, quienes fueron arrestados por los cargos de promover la prostitución y solicitar servicios de prostitución, respectivamente.
Ketcherside ha negado las acusaciones, aunque las autoridades aseguran contar con pruebas que apuntan a su presunta participación en la red. Entre ellas, el testimonio de Cantrell, quien supuestamente declaró que Ashley le había cobrado 1.000 dólares la hora por sexo; tarifa que también se habría encontrado en mensajes de texto en un teléfono de la acusada.


